20km, 45 minutos.
Es la distancia y el tiempo que tardaba en completar mi ruta en bici diaria hasta Hyde Park durante mi pérdida de peso.
Solía cronometrar mi “paseo” ya que siempre intentaba ir al máximo y batir mi última marca.
Cada pedalada era una montaña y terminaba con la cara roja como un tomate.
Nunca paré a pensar si aquello era lo óptimo o no, solo tenía claro que quería perder grasa y que más sufrimiento equivaldría a más peso perdido… ¿verdad?
Cuando el «no pain, no gain» se vuelve en tu contra.
Las semanas previas a mi cumpleaños empecé a buscar excusas para no ir en bici esas tardes:
- Hace frío.
- Va a llover.
- Mira qué viento hace.
- Ya has entrenado hoy.
- El trabajo te tiene loco…
Semana a semana seguía luchando contra mí mismo para convencerme de que debía cumplir con lo prometido sin importar las consecuencias. Daba igual que estuviera cansado constantemente, que estuviera enfadado con el mundo, e incluso que tuviera un hambre voraz a todas horas y no parara de pensar en comida.
Tenía que hacerlo. Perder peso era mi vida.
Llevaba ya 8 meses dándolo todo y no tenía intencion de dejarlo ahora pero, ¿a qué precio?

Aquel 3 de octubre cumplía 22 años y había perdido el equivalente a una persona (65kg).
Lo había conseguido, entre otras cosas, añadiendo más actividad a mi vida diaria. Dentro de toda esa actividad estaba mi ruta obligada hasta el parque más emblemático de la ciudad, Hyde Park.
Como ya he comentado, eran unos 20km en total y solía hacer el recorrido sin parar en 45 minutos.
Aquí tienes la ruta por si te pica la curiosidad:

Sí, hacía la misma ruta en bici TODOS los días con el único propósito de «quemar calorías»
Ese domingo me sentía distinto, quería admirar un poco más el paisaje, la ciudad, la gente, ruidos, etc… puse el cronómetro como siempre, pero esta vez no lo miré hasta llegar a casa.
Conocí partes de Londres que jamás había visto, descubrí rutas nuevas en un parque que ya creía conocido, y no tuve problema alguno con el tráfico de la ciudad en plena hora punta.
Me lo tomé con calma, decidí observar y sonréir en lugar de empujar a tope y sufrir al máximo.
¿El tiempo al llegar a casa?
49 minutos.
¡¿49 minutos?! -pensé.
¿Todo ese esfuerzo para 4 minutos extra de m***a?
Cambiando a «less pain, more gain», ¿por qué menos es más cuando se trata de vivir mientras persigues tus objetivos?
Desde ese momento decidí tomarme el tema del ejercicio y la vida en general con mucha más calma.
El ejercicio dejó de ser un sufrimiento ya que lo hacía cuando y como quería, empecé a buscar alternativas en nutrición para dejar lo estricto y disfrutar más.
¿Mi pérdida de peso?
Siguió perfectamente progresando a su ritmo, incluso vi una mejoría en el tipo de peso que perdía, se acabaron las inflamaciones, retenciones de líquido y otros síntomas de estrés crónico que tenía.
Ahora utilizo el ejercicio como lo que es, una forma de meditar y la mejor medicina para la salud.
Entreno fuerza tres veces por semana con el objetivo de mantener masa muscular y no envejecer tan rápido, cuando me apetece salgo a pasear, en bici o a correr si algún amigo me lo sugiere.
En otras palabras, ahora DISFRUTO con el ejercicio que hago.
Sufrir, restringir, o forzarte a hacer algo que asocias con dolor y negatividad sólo traerá más de eso, pronto dejarás ese ejercicio y pensarás que esto de ponerse en forma no es para ti y abandonarás el barco.
La dosis mínima efectiva es bastante más baja de lo que crees.
Hazlo por ti, deja de pensar en cómo te ves, si tienes abdominales o el culo gordo, piensa en tu salud, tu bienestar y en qué quieres realmente.
Descubre la ciudad o pueblo que te rodea, sonríe, conoce gente y disfruta del camino. Perder peso, ganar músculo o cualquiera que sea tu objetivo se puede conseguir sin sufrir innecesariamente.
¿Dudas? ¿Comentarios?
Déjame un mensaje un poco más abajo y cuéntame cómo vas a disfrutar más del proceso para conseguir tus objetivos.
¡Comparte con alguien que lo necesite!

Me ha caído como anillo al dedo tu publicación. Llevo entrenando con pesas hace 4 meses, pero éstos 2 últimos he aumentado el trabajo ya que estoy con entrenador 3 veces por semana, adicionalmente iba un cuarto día a hacer trabajo de fuerza por mi cuenta. Además de lo que hacía en el gym, los fin de semana hacía trekking o subía el cerro en bicicleta. Por otro lado, mi trabajo requiere mucha actividad, de lunes a viernes camino sobre los 10.000 pasos diarios, y en días mas tranquilos me obligaba a caminar mas distancias con el fin de cumplir esa meta. ¿Cual fue el resultado?, en mi segundo control con el nutricionista aumenté en 600 gr el % de grasa, siendo que el mes anterior lo había reducido, y a pesar de entrenar fuerte sólo logré aumentar 100 gr de músculo. Ahí me hicieron notar que no todo lo bueno en exceso es bueno, pues mi cuerpo estaba continuamente adolorido ya que al parecer no se alcanzaba a recuperar luego de tanta actividad. Así que ahora planeo tomármelo con más calma y dejar que los resultados lleguen solos. Gracias Alberto por contarnos tu experiencia, eres de los pocos de las redes sociales que te cuentan las cosas como realmente son! Un abrazo desde Chile!
¡La «mentalidad de la tortuga» puede ser tu mejor aliada!
Gracias por pasar Sole.
Excelente! La idea general es muy buena. Yo actualmente me siento como estancanda, llevo 3 años entrenando y lo hago porque lo disfruto, pero en realidad si me siento un poco agotada. Ademas de que siempre estoy con hambre, me cuesta mucho saciarme y es hambre real. Esto he deja mas claro el panorama. Gracias
Hola Karen, me alegra que ayude.
¡Empieza por algo y ve ajustando poco a poco! No hay secreto. 🙂
Un saludo
Buenísimo el artículo, bueno y todos los k hay tuyos xk son muy interesantes y dan muchísimos ánimos a seguir en el camino sobre todo cuando te has estancado como yo y no consigo bajar naaaada desde hace ya x lo menos 8 meses….
Gracias x compartirlo de verdad y enhorabuena x ese camino y por todo lo aprendido en el!!!!
Gracias Laura, ¡me alegra que ayude!
Excelente artículo, hay que aprender a disfrutar cada momento y actividad de nuestra vida
Gracias Sylvia, me alegra que te ayude.
Muchas gracias!
Gracias a ti, Klary!
Desde la más profunda sinceridad. Gracias.
Cuando vives en una época en la que el tema de la nutrición y la vida sana está en pleno crecimiento, cada vez hay más teorías diferentes y más nutricionistas que se encargan de esparcirlas; acabas volviéndote loca, no sabes a quien creer y tiras la toalla.
Leo cientos de artículos, de gente que se dice experta, para acabar con el ánimo por los suelos y, como bien has dicho, con un estrés crónico que lo único que consigue es interponerse en el camino hacia tu meta.
Pero contigo es diferente, leerte renueva mis energías mejor que un batido de proteína en polvo. Y ojalá, ojalá, llegue el día en el que escribas un libro sobre tu vida y tus inspiradoras experiencias. Pero mientras que ese día no llega, seguiré leyendo tus artículos.
S-AL
Muchísimas gracias por tu comentario, me alegra que lo que comparto vaya ayudando un poco.
Me encanta esa idea del libro, pero creo que me queda mucho por experimentar, aprender y compartir para llegar a llenar todo un libro, estoy en ello. 🙂
Un abrazo,